‘Me sabe a Perú’ se grabó en Semana Santa

En marzo de 1989, Jairo Varela escribió esta famosa salsa inspirada en el excelente trato que recibió el Grupo Niche en cada una de sus presentaciones en nuestro país.

Jairó Varela le contó a Zayda Candela, la ejecutiva de Marcas Internacionales de Iempsa, que quería grabar una salsa dedicada al Perú. “Y por qué no lo hace en Iempsa, tenemos la mejor consola del país”, le dijo ella. Era marzo de 1989 y el Grupo Niche estaba por terminar una de las giras salseras que sus integrantes jamás olvidarían. La emisora que los promocionó fue Radiomar. Y la disquera nacional estaba a punto de grabarle a la agrupación colombiana uno de sus himnos en territorio peruano.

Los únicos días disponibles eran jueves y viernes santo. Ricardo Garrido, técnico de sonido de la disquera, cuenta que el aviso fue de un momento a otro. “Pero acepté trabajar en esas fechas”. Así, el laboratorio de ideas de Varela se echó a andar. El músico ya había indagado algunas particularidades del Perú. El hombre quería conectar con el sentimiento de los peruanos y pegar con este tema. Así que solo fue cuestión de coordinar unos arreglos -que el mismo hizo- y poner en marcha la grabación. Tito Gómez fue el designado para ponerle la voz.

Garrido cuenta que notó a un Jairo que ya sabía lo que quería. “A veces yo le preguntaba si él quería decir ‘Lima’. Pero me respondía que no, que él se refería al Rímac. Es decir, estaba bien informado (risas)”. La canción se grabó en la consola Neve de la disquera. Fueron varias horas de trabajo hasta que quedó. Al Lp le añadieron una selección de temas y la producción salió al mercado local con el nombre de la canción ‘Me sabe a Perú’. Los otros temas que completaron el larga duración fueron: ‘Pa mi negra un son’, ‘Interés cuánto vales’, ‘Cicatrices’, ‘La fiera’, ‘Un caso social’, ‘Solo un cariño’ y ‘Nuestro sueño’.

Zayda Candela estaba feliz. El estreno en la radio fue en Sábado de Gloria. “Ese día fui tempranito a Radiomar con la cinta de la grabación. Allí se estrenó y fue un éxito. Además, para la disquera fue un negocio redondo”, recuerda la ejecutiva. Una vez más, ella había acertado en su intuición. Niche le había puesto la cereza a la torta. Y en el país el coro de esta salsa se convirtió en ese símbolo de hermandad que une a colombianos y peruanos. ¡Acue!

Por: Martín Gómez V.
Foto de portada: Cortesía Zayda Candela