¡Gracias YouTube!

“He encontrado inclusive momentos especiales de mi carrera que gracias a la magia del vídeo y la iniciativa de algún videógrafo profesional o aficionado, hoy forman parte del inmenso inventario en la red”

Posiblemente, el lector, al igual que yo, ha pasado varias horas cautivo por la magia de un fenómeno de las redes: YouTube. Un mundo maravilloso de imágenes de diversos temas se encuentra en esta plataforma digital que, sin duda, ha revolucionado la industria musical y nuestra vida cotidiana en general.

La música, los músicos, cantantes y, sobre todo, los fanáticos se han visto beneficiados con la creación de esta plataforma.

Tiempo atrás, los coleccionistas de vídeos de música componían una especie de “cofradía secreta” con la cual el intercambio de esos vídeos era casi secreto. A mayor exclusividad, mayor el valor del vídeo y más grande el interés entre los coleccionistas de conseguirlo.

Como todo cambia, para beneficio del público en general esta nueva plataforma ha revolucionado hoy día la política de estos coleccionistas quienes encuentran gran satisfacción en compartir sus vídeos y abrir una ventana a sus colecciones a los fanáticos de la música en general.

Momentos históricos, nostálgicos de la música se pueden ver y disfrutar en una buena sesión de YouTube. No solo vídeos, música de todos los tiempos se consigue y se disfruta por este nuevo medio.

En mi caso, he encontrado inclusive momentos especiales de mi carrera que gracias a la magia del vídeo y la iniciativa de algún videógrafo profesional o aficionado, hoy forman parte del inmenso inventario en la red.

La tecnología y especialmente los teléfonos inteligentes han sido un gran recurso para que YouTube mantenga su monumental inventario de vídeos y audio.

No solo ha servido para coleccionistas. YouTube se ha convertido en una de las plataformas más importantes para presentar y promocionar nuevos trabajos musicales.

La “monetización” de estos vídeos ha permitido crear una fuente de ingresos para los artistas afectados por la piratería. Esto, lamentablemente, se ha convertido en navaja de doble filo puesto que siempre aparecen inescrupulosos que se le lucran por la publicación de algunos vídeos cuyos derechos no les pertenecen, privando así a sus verdaderos dueños de “monetizar” con lo que les pertenece.

Música, recuerdos, momentos de actualidad, películas, documentales, noticias, promociones, recetas, instrucciones, opiniones, etc.

Todo esto se puede disfrutar en una divertida, variada y extensa sesión de YouTube en la tranquilidad de su casa.

Por esos ratos de entretenimiento e información, ¡gracias YouTube!

Camínalo…

Fuente: PrimeraHora